PRIMEROS MESES CON EL BEBE | 5 consejos para hacerlo más fácil

Para poder con todo: el bebé, la pareja, la casa… las madres necesitan mucho tiempo, paciencia, energía y buenos consejos. Estas recomendaciones te ayudarán a disfrutar de los primeros meses con tu pequeño.

Aprender a aceptar la ayuda que nos ofrecen los demás, saber cómo calmar al bebé cuando llora o favorecer un ambiente tranquilo y sin estrés son algunos de los aspectos a tener en cuenta en este periodo de adaptación

Los primeros días son para la madre y el niño

Cuanto menos molesten a la mamá durante los primeros días y las primeras semanas con su hijo en casa, más fácil será que ambos se conozcan mutuamente. Poner el contestador automático cuando le damos de mamar o el biberón, o cuando estamos descansando, es una forma de estar a solas con él.

bebe lactante

De las relaciones con el exterior debe ocuparse el padre durante esta primera temporada. Él también debería procurar que no haya demasiadas visitas molestas. La familia y los amigos más cercanos querrán ver al bebé, pero siempre se puede programar una especie de régimen de visitas que nos podremos saltar cuando queramos.

No se trata de ser demasiado estrictos, sino de ser felices y disfrutar de los primeros días de vida de nuestro hijo.

Aceptar todas las ofertas de ayuda con él bebe

Gracias a la alegría por el nacimiento de un hijo y una mezcla especial de hormonas, muchas madres parecen llevar sorprendentemente bien la falta de sueño, las fuertes emociones y los nervios que ocasiona la llegada del bebé. Pero no sobrevaloremos las reservas de energía.

Después de muy pocas semanas, la sobredosis de adrenalina se ha terminado y deja paso al agotamiento casi de un día para otro.

Por eso, no es cuestión de hacerse la vida más difícil innecesariamente, queriendo convencer a los demás de que solas podemos con todo. Pedir ayuda no nos desprestigia como madres, todo lo contrario.

Compartir experiencias con otros padres

consejos bebes primeros meses

Después de unos días de adaptación, conviene no quedarse en casa. Muchas personas se recluyen cuando viven experiencias nuevas que conllevan mucho desgaste de energía.

Probablemente estarían mejor si se comunicasen con otras personas y hablasen sobre sus preocupaciones y problemas del día a día. Todas las madres se enfrentan, y hasta se rebelan a ratos, contra los cambios tan enormes que han llegado a sus vidas. Compartir esas experiencias puede suponer un alivio.

Buscar a alguien de confianza que empatice con nuestro hijo

cuidando a bebésLos padres necesitan ratos para ellos, para salir, divertirse y reponer fuerzas. Y, aunque tendemos a ello, no hay que preocuparse innecesariamente, pues con los abuelos, una amiga o una buena canguro, el niño está en buenas manos.

Ten en cuenta que:

  • Es bueno empezar a hacerlo cuanto antes. No conviene esperar hasta que el niño tenga ocho o nueve meses, ya que a esa edad extraña a sus padres mucho más que cuando es un bebé.
  • Es importante que no sean más de dos personas distintas las que cuiden al niñoy, si fuera posible, que sea siempre en el mismo lugar.
  • Tampoco se debe introducir en el mundo del pequeño más de una persona a la vez, para que tenga tiempo de acostumbrarse a la nueva cara en su propio entorno.
Tiempo muerto

Cuando la madre vuelve al trabajo, se encuentra con que no tiene tiempo para nada. La jornada laboral y el cuidado del bebé le absorben las 24 horas del día.

Una buena idea es aprovechar esos tiempos muertos de comidas o trayectos para ella misma: leer, ir a la peluquería y relajarse también es importante.

Consolar al bebé con calma

Si el bebé llora, lo mejor es cogerle en brazos e intentar averiguar lo que le está pasando. Lo importante es permanecer tranquilo y tener paciencia. Para el niño es una experiencia tranquilizadora porque se da cuenta de que le hacen caso cuando llora.

mama consolando bebe

No siempre podremos averiguar las causas del llanto. Sin embargo, los siguientes ocho pasos pueden ser muy útiles a la hora de intentar calmarle:

  1. Lo primero es establecer contacto visualcon el niño.
  2. Después le hablamos con un tono suavey tranquilo.
  3. Tumbamos al pequeñosobre nuestras rodillas.
  4. A continuación ponemos una mano sobre su tripita.
  5. Luego cogemos al niño en nuestro regazo de manera que se junten sus brazos.
  6. Seguidamente le mecemos muy despacio y suavemente.
  7. Andamos por la habitacióntranquila y relajadamente.
  8. Como la succión le calma, le damos un chupete o le metemos el dedo meñique en la boca(con la yema tocando el paladar).
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